Opéra Garnier

Es imposible pasar por alto los dorados y ricos ornamentos de la Ópera Garnier. Construido en 1875, este imponente monumento lleva el nombre de su arquitecto, Charles Garnier, quien combinó varios estilos en su fachada barroca.

Sumérjase en la vida de la alta sociedad de la época subiendo los escalones de la gran escalera. Majestuosa por sí sola, esta conduce a una imponente nave, cuyos mármoles de distintos colores fueron concebidos como respuesta al rigor haussmanniano.

Si bien la visita a uno de los principales emblemas de París es en sí misma imprescindible durante su estancia, la ópera sigue viva al ritmo de sus representaciones. Además de los mejores espectáculos de arte lírico y danza, el Palacio Garnier también ofrece una programación para el público joven. Entre alta cultura y entretenimiento, esta visita que encantará a todos se encuentra a solo 15 minutos a pie del hotel Paris La Fayette.